Mostrando entradas con la etiqueta niños monstruosamente felices. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta niños monstruosamente felices. Mostrar todas las entradas

miércoles, 15 de abril de 2015

El globo



El viernes pasado me pasó algo que merece ser contado ,desde que los días son más largos y las temperaturas un poco más agradables, el Casco Vello rebosa vida, eso se nota especialmente los viernes por la tarde, las plazas que tenemos cerquita ven como sus terrazas se llenan de adultos y niños disfrutando del buen tiempo al aire libre, cada uno a su manera, los oigo gritar entusiasmados, jugando ajenos a toda preocupación, con esa alegría contagiosa que sólo un niño puede tener, niños monstruosamente felices en estado puro.
Desde que tener la puerta abierta de par en par ya no supone morir por hipotermia, he instalado en la entrada un burro, en este momento por ejemplo, tiene colgados los "chollos de la tienda", ropita super chula que si tienes suerte y es la talla que buscas, te puedes llevar a un precio genial, hasta hace unos días tenía atado en uno de sus extremos un globo que sobrevivía de la promoción del día del padre, no sé qué lleva el helio hoy en día, pero doy fe de su durabilidad.








 El caso es que el viernes estaba yo de espaldas a la puerta haciendo sobres para regalo, justo al fondo de la tienda, cuando me giro y veo a mi mostachudo globo irse de paseo, entendí al momento que no solo, sino de la mano de alguien. Unos 15 o 20 minutos antes había tenido a un grupo de unos 5 niños embelesados viendo el Potato Darth Vader del escaparate y jugando a la pita en mi puerta, así que supuse que la mano "amiga de lo ajeno" pertenecía a uno de ellos, se trataba de un globo, no del Santo Grial, así que decidí que no iba a salir calle arriba en su rescate, aunque está claro que las formas no me parecían correctas para nada. Mientras pensaba esto empecé a oir unas voces de reprimenda en la calle -¡eso no se hace, eso es robar!, ¡devuélvelo, eso no es tuyo! - uno de los amigos del ladronzuelo le estaba echando el broncón del siglo, jajaja, enseguida vi como alguien volvía hacia mi puerta, decidí girarme otra vez y hacer como que no me enteraba de nada mientras el globo sustraído volvía a ser atado por unas temblorosas manos que intentaban apurar la tarea todo lo que podían, hice lo que pude por mantener la compostura porque me estaba partiendo de la risa.
Mis más sinceras felicitaciones a los papis de este crío, algo debéis estar haciendo bien, cuando de entre todas las opciones posibles vuestro hijo escoge hacer lo correcto, tiene barra libre de Sugus en Mon petit monstre, siempre que quiera, ¡jajaja!, en serio, FELICIDADES.




martes, 16 de septiembre de 2014

Niños monstruosamente felices




La infancia es sin lugar a dudas una de las mejores épocas de la vida o al menos debería serlo y  lo mejor, aunque Pinterest se empeñe en todo lo contrario sugiriéndonos mil y una actividades y manualidades que hacer con y para nuestros enanos (que tú ya no sabes si eres una madre o Mcgiver), es que un niño no necesita mucho para ser feliz, eso viene incorporado de serie.
Si quieres saber dónde radica el secreto de la felicidad, no pierdas el tiempo con libros de autoayuda (¡mejor vete de cañas con tus amigos!), sólo observa con detenimiento a tus hijos, sobrinos o ahijados.
Eso es lo que ha hecho Melissa Sher en este genial artículo que quiero compartir con vosotros
Lecciones de los niños para ser feliz en donde enumera 15 motivos por los cuales los niños, a pesar de ser ruidosos, desordenados, gotear y no saber limpiarse sólos, son montruosamente felices.
De las 15 me quedo especialmente con:
 La 8/son desinhibidos, ¡es cierto!, les da igual ir con el disfraz de Spiderman al super o arrancarse a bailar subidos en un banco del Berska...¡qué alegría ponerte lo que te venga en gana sin pensar en nada más!. Yo en estos meses ya he escuchado de todo...que si tal color no me parece muy para niños, que si llevar una camiseta con estampado de topos no es muy de niño... ¡madre mía!, pues eso ¡qué son niños!





La 9/No miran el precio, ellos no miran la etiqueta...con que no pique perfecto
Y la 13/Son sinceros, si un niño de 5 años te dice que eres la madre más guapa del mundo, es porque de verdad lo piensa. Si te dice que tus piernas le recuerdan a la barba de papá, también lo piensa, ¡jajaja!.
Así que ya sabéis, menos libros chorras y más observar a vuestros enanos, en Mon petit monstre nos estamos aplicando en ello a la hora de comercializar marcas, nuestra ropa es desinhibida, irreverente, está confeccionada con algodón de calidad y su precio es asequible y razonable, ropa para vestir a niños monstruosamente felices